Hebreos 12:1
Introducción
El escritor de hebreos nos acaba de dar una lista de hombres y mujeres que han corrido con fe. De ellos podemos aprender grandes hazañas que nos ayudan en nuestro correr también. Ahora en este capítulo doce nos dice que teniendo este gran ejemplo pongamos nuestros ojos en Jesús para poder correr la carrera de la fe.
Objetivo
En estos estudios quisiera poder ayudarte a correr tu carrera con fidelidad. Hay algunas cosas que Dios nos enseña para poder lograrlo. Esta es mi oración por cada uno.
Estudio
En el verso 1 del capítulo 12, el escritor nos dice que teniendo una tan grande nube de testigos (los cuales leemos del capítulo 11) dejemos el peso del pecado que nos rodea. Este “peso de pecado” que menciona está hablando de todo aquello que es torcido, chueco, que no es recto, que puede estorbar nuestro correr. Y luego nos dice, “corramos con paciencia”. Al mirar estas palabras yo veo una contradicción. “Correr” habla de prisa. Acción. “paciencia” habla de quietud, tranquilidad, pero con constancia, perseverancia. ¿Cómo podemos hacer las dos cosas a la vez?
En esta hora quisiéramos mirar lo que es este correr con paciencia.
PRIMERO:
Este correr con paciencia es VIVIR UN DIA A LA VEZ. En Mateo 6:25 – 33, Jesús nos lo presenta: Jesús dice que no permitamos que los deberes de la vida nos congojen, que nos hagan llevar un peso que no necesitamos llevar. Nuestra tarea es buscar hacer las cosas de Dios, y las cosas de la vida vendrán por añadidura. Esto NO es que no hay necesidad de trabajar dado que al fin Dios me suplirá, sino que nuestro trabajo no es lo más esencial. Si nuestra atención la ponemos en hacer la voluntad de Dios, en el trabajo, Dios hará que nuestro trabajo nos rinda y en ello él proveerá nuestras necesidades.
No permitamos que las preocupaciones y necesidades nos detengan de lo más importante. Mantengamos nuestros “ojos en Jesús” pues Él es quien nos ha prometido suplir todo lo necesario. Salmo 23:1; Filipenses 4:19
Es por ello por lo que el salmista nos invita a dejar nuestras cargas en Dios (Salmo 55:22). Pablo nos enseña que echemos nuestras “ansiedades”, nuestras cargas en Él y Él nos dará la paz para poder continuar.
¡Vivamos un día a la vez!
SEGUNDO:
Este correr con paciencia es NO TOMAR POR HECHO LO QUE NO ES. El proverbista nos dice en Proverbio 27:1 que “NO TE JACTES”, esto es tomar por un hecho el día de mañana. Pues el mañana no es nuestro. Correr con paciencia es tomar cada día en su momento, aprovechándolo a lo máximo y no pensando en que tendremos “mañana” para lograrlo.
Jactarte es decir “yo he hecho”, “yo he logrado” y darte toda la gloria a ti mismo, hablando de tus logros, riquezas o conocimientos, ignorando la soberanía de Dios. Lo que hacemos o que hemos hecho es porque Dios nos ha dado la vida y es Él quien la dará a su plan. Por ello hemos de aprovechar cada momento que recibimos del Señor.
Sí hemos de planear para mañana, y como Santiago nos enseña (Santiago 4:15), decir “si el Señor quisiere” haremos esto o aquello. Planear para el futuro no es tomar por hecho, sino aprovechar el tiempo si es que Dios nos lo permite. Pero es necesario aprovechar el hoy primero al máximo.
Conclusión
Santiago nos dice que la vida es un vapor que sólo está por un corto momento (Santiago 4:14). Por ello el escritor de Hebreos nos dice que hemos de correr con paciencia. Sí hay que darnos prisa en aprovechar cada momento que Dios nos da, sabiendo y confiando que Él es quien nos provee y ayuda. Pero hemos de correr con paciencia en certidumbre y perseverando en los momentos de la vida que Dios nos da.
¡CORRE CON PACIENCIA HOY!


Deje su comentario