Somos una iglesia bautista fundamental independiente comprometida con la proclamación fiel del evangelio de Jesucristo, la enseñanza de la Palabra de Dios y la edificación espiritual de cada creyente. Creemos que la Biblia es nuestra única autoridad para la fe y la práctica, y buscamos vivir conforme a sus principios en santidad, amor y verdad.
Nuestra Autoridad las Sagradas Escrituras
Creemos que la Biblia, compuesta por el Antiguo y Nuevo Testamento, es la Palabra inspirada, infalible e inerrante de Dios. Es nuestra autoridad final en todo asunto de fe y conducta. Las sagradas escrituras proveen de guía en el andar del creyente.
2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21; Salmos 119:105
El Verdadero Dios
Creemos en un solo Dios vivo y verdadero, eterno, omnipotente, omnisciente y omnipresente; santo, justo, amoroso y soberano.
Deuteronomio 6:4; Jeremías 10:10; Salmos 90:2
La Santa Trinidad
Creemos que Dios existe eternamente en tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo; un solo Dios en esencia, iguales en poder y gloria.
Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14; Juan 1:1-3
La Creación
Creemos que Dios creó el universo y al hombre por su poder, en seis días, y todo lo hizo bueno conforme a su perfecta voluntad.
Génesis 1:1, 31; Éxodo 20:11; Colosenses 1:16
La Caída del Hombre
Creemos que el hombre fue creado a imagen de Dios, pero cayó en pecado por desobediencia, quedando separado de Dios. Como resultado, toda la humanidad está separada de Dios y es pecadora por naturaleza y por decisión.
Génesis 1:27; Romanos 3:23; Romanos 5:12
La Redención del Hombre
Creemos que Jesucristo, el Hijo de Dios, murió en la cruz como sacrificio sustituto por los pecados de la humanidad. Su sangre derramada es el único medio de salvación. La salvación es por gracia, mediante la fe en Jesucristo, y no por obras humanas.
Juan 3:16; Efesios 2:8-9; Romanos 5:8; 1 Pedro 2:24
La Seguridad de la Salvación
Creemos que el creyente verdadero tiene salvación eterna, asegurada por Dios. “La salvación es eterna porque descansa fundamentalmente en la obra consumada y permanente de Cristo. Como Sacerdote, Jesucristo posee el poder de salvar perpetuamente a quienes se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. (Burt, 1994).
Juan 10:28-29; Romanos 8:38-39; Filipenses 1:6
El Espíritu Santo
Creemos que el Espíritu Santo es recibido en la vida de aquéllos que aceptan a Jesucristo como su salvador, convence de pecado, regenera al creyente, mora en él, lo guía y fortalece para seguir una vida de santidad y servicio.
Juan 16:7-8; Tito 3:5; 1 Corintios 6:19; Gálatas 5:16
La Iglesia
Creemos que la iglesia es una congregación de creyentes bautizados, autónoma y bajo la autoridad de Cristo. El principal objetivo de la Iglesia es predicar el evangelio y continuar la obra que Jesús comenzó cuando “vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”, adicionalmente, en la iglesia se enseña la fielmente la Biblia y se pretende edificar a los miembros.
Hechos 2:41-42; Efesios 1:22-23; Mateo 18:20; Lucas 19:10
Las Ordenanzas
Creemos en dos ordenanzas:
- El Bautismo por inmersión como testimonio público de la fe del creyente. “La inmersión en el agua marca la identificación del creyente con la muerte de Cristo, rompiendo el poder del pecado en la vida anterior, mientras que salir del agua representa la participación en la nueva vida basada en la resurrección de Cristo”. (Migliore, 2023)
- La Cena del Señor como recordatorio de Cristo. La cena del Señor “no solo apunta hacia atrás a la primera venida de Cristo, sino que nos señala hacia adelante a su segunda venida”. (Waters, 2022)
Mateo 28:19; Hechos 8:36-38; 1 Corintios 11:23-26
Los Justos y los Injustos
Creemos que existe una distinción fundamental entre los salvos (justos), y los no salvos(injustos). Los justos son aquellos que han sido justificados por medio de la fe en Cristo, es decir, que mantienen una relación viva con Dios. Esta relación se manifiesta en el deseo de servirle y obedecerle, buscando continuamente agradarle y vivir conforme a sus mandamientos. Por otro lado, los injustos son quienes no han iniciado dicha relación con Dios y, en consecuencia, permanecen bajo condenación. Algunos de estos, injustos, pueden mostrar una apariencia religiosa; sin embargo, según las palabras de Jesús, son comparados con “sepulcros blanqueados”, porque aparentan rectitud exterior, pero carecen de una transformación interior genuina.
Malaquías 3:18; Juan 3:36; Romanos 6:23; Mateo 23:27
El Infierno
Creemos que el infierno es un lugar literal de castigo eterno y separación de Dios para quienes rechazan a Jesús como Salvador.
Mateo 25:46; Apocalipsis 20:14-15; Marcos 9:43
La Resurrección
Creemos en la resurrección corporal de todos los hombres los salvos a vida eterna en la presencia de Dios y los no salvos a condenación eterna.
Juan 5:28-29; 1 Corintios 15:52; Daniel 12:2
El Regreso de Cristo
Creemos en el regreso personal, visible e inminente de Jesucristo. Él vendrá por su iglesia y establecerá su reino conforme al plan eterno de Dios.
Hechos 1:11; 1 Tesalonicenses 4:16-17; Apocalipsis 22:12
Bibliografía
Burt, D. F. (1994). Como ancla del alma. TerrassaPublicaciones Andamio.
Migliore, D. L. (2023). Faith Seeking UnderstandingAn Introduction to Christian Theology. MichiganEerdmans.
Waters, G. P. (2022). La Cena del Señor como la señal y comida del nuevo pacto. IpswichCrossway.
